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Meditación Mindfulness: 7 Ejercicios Sencillos para Empezar

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La meditación mindfulness es una de las herramientas mejor validadas por la investigación en psicología para reducir el estrés, la ansiedad y las recaídas depresivas. Si eres principiante y buscas ejercicios concretos para comenzar, este artículo te propone un recorrido progresivo en siete etapas, anclado en los datos científicos y en la práctica clínica de la TCC de tercera ola.

Sin misticismo, sin promesas milagrosas. Solo un entrenamiento atencional riguroso, accesible para todos, que modifica progresivamente tu relación con los pensamientos, las emociones y las sensaciones corporales.

Mindfulness y TCC: una alianza científica

De la meditación budista al laboratorio

La atención plena, mindfulness en inglés, designa la capacidad de dirigir la atención a la experiencia presente, de manera intencional y sin juzgar. Esta definición, formulada por Jon Kabat-Zinn en los años 80, permitió extraer un núcleo operativo de la tradición contemplativa budista y someterlo a la investigación científica.

El resultado es inequívoco: más de 25 000 estudios publicados hasta la fecha muestran efectos significativos sobre el estrés, la ansiedad, la depresión, el dolor crónico y los mecanismos atencionales (Goldberg et al., 2022, Psychological Bulletin). El mindfulness no es una moda: es una herramienta psicológica cuyos mecanismos de acción se comprenden cada vez mejor.

La TCC de tercera ola: cuando el mindfulness se encuentra con la terapia cognitiva

El encuentro entre el mindfulness y la terapia cognitivo-conductual produjo lo que se conoce como la "tercera ola" de la TCC. La primera ola, la de Skinner y el conductismo, trabajaba sobre los comportamientos observables. La segunda, la de Beck y Ellis, añadía el trabajo sobre los pensamientos: las famosas distorsiones cognitivas. La tercera ola, impulsada por investigadores como Zindel Segal, Mark Williams y John Teasdale, introduce un cambio de perspectiva radical.

En lugar de buscar modificar el contenido de los pensamientos ("¿es realista este pensamiento?"), la tercera ola propone modificar la relación con los pensamientos. Es lo que se denomina defusión cognitiva: aprender a observar un pensamiento como un acontecimiento mental pasajero en vez de como una verdad absoluta. El mindfulness es la herramienta privilegiada de esta transformación.

El programa MBCT: el mindfulness contra las recaídas depresivas

El programa MBCT (Mindfulness-Based Cognitive Therapy), desarrollado por Segal, Williams y Teasdale (2002), nació de una pregunta clínica precisa: ¿cómo reducir la tasa de recaída en las personas que han sufrido tres o más episodios depresivos?

La respuesta sorprendió a la comunidad científica. Ocho semanas de meditación mindfulness combinadas con elementos de terapia cognitiva redujeron el riesgo de recaída en un 44 % (Teasdale et al., 2000, Journal of Consulting and Clinical Psychology). El mecanismo identificado: el mindfulness interrumpe el proceso de rumiación, ese bucle mental en el que se repasan una y otra vez los mismos pensamientos negativos, alimentando el círculo vicioso de la depresión.

El National Institute for Health and Care Excellence (NICE) del Reino Unido recomienda hoy el MBCT como tratamiento de primera línea para la prevención de las recaídas depresivas. Ya no es un complemento alternativo: es un protocolo terapéutico validado.

Comprender los mecanismos antes de practicar

El anclaje atencional: ejercitar el regreso al presente

El mecanismo central del mindfulness es el anclaje atencional. Nuestra mente vagabundea de forma natural: los estudios de psicología cognitiva muestran que pasamos alrededor del 47 % de nuestro tiempo despiertos pensando en algo distinto a lo que estamos haciendo (Killingsworth & Gilbert, 2010, Science). Este vagabundeo mental no es en sí mismo un problema. Lo es cuando alimenta bucles de rumiación ansiosa o depresiva.

El entrenamiento en mindfulness consiste en posar deliberadamente la atención sobre un objeto (la respiración, las sensaciones corporales, los sonidos) y volver a traerla a ese objeto cada vez que se aleja. No se busca la ausencia de distracción, sino el movimiento de regreso. Cada regreso es una repetición que refuerza las redes atencionales de la corteza prefrontal.

La defusión cognitiva: observar sin identificarse

La defusión cognitiva es el segundo mecanismo fundamental. Consiste en crear una distancia entre uno mismo y sus pensamientos. En lugar de "soy un inútil", la defusión permite reformular interiormente: "tengo el pensamiento de que soy un inútil". La diferencia parece mínima, pero en realidad es considerable.

Esta distancia no es una negación. Es una descentración que permite elegir la propia respuesta en lugar de reaccionar automáticamente. En la TCC clásica se busca cuestionar el pensamiento ("¿qué pruebas hay de que soy un inútil?"). En la TCC de tercera ola se aprende primero a verlo tal como es: un acontecimiento mental, no un hecho.

La reducción de la rumiación: salir del bucle

La rumiación es el mecanismo transdiagnóstico más potente de la psicopatología. Alimenta la depresión, la ansiedad generalizada, el trastorno obsesivo-compulsivo, el insomnio. El programa MBCT apunta específicamente a este mecanismo entrenando al practicante para reconocer el inicio de un bucle rumiativo y redirigir su atención hacia la experiencia sensorial presente.

No es una distracción: es una elección atencional consciente. La diferencia es fundamental: la distracción huye de la experiencia, el mindfulness la atraviesa eligiendo dónde posar la mirada interior.

Los 7 ejercicios: un recorrido progresivo

Los ejercicios siguientes están ordenados de más accesible a más exigente. Cada uno desarrolla una competencia específica que prepara el siguiente. Recomiendo dedicar al menos una semana a cada ejercicio antes de añadir el siguiente.

Ejercicio 1: La respiración consciente (5 minutos)

La respiración es el ancla más natural de la atención. Siempre está disponible, siempre presente, y su ritmo varía con nuestro estado emocional, lo que la convierte en un excelente indicador de nuestro estado interior.

Protocolo:
  • Siéntate cómodamente, con la espalda recta pero sin rigidez. Los ojos pueden estar cerrados o entreabiertos.
  • Dirige tu atención a las sensaciones físicas de la respiración. No a la idea de respirar, sino a las sensaciones reales: el aire que entra por las fosas nasales, el pecho que se eleva, el abdomen que se hincha.
  • Elige un punto de anclaje (fosas nasales, pecho o abdomen) y mantén ahí tu atención.
  • Cuando tu mente se aleje (y se alejará, es normal y esperable), simplemente nota adónde fue (un pensamiento, un recuerdo, una planificación, una sensación) y vuelve a traer suavemente la atención a la respiración.
  • No busques modificar tu respiración. Obsérvala tal como es.
  • Practica 5 minutos al día durante una semana.
Lo que este ejercicio desarrolla: La capacidad de anclaje atencional básico. El "músculo" del regreso voluntario al objeto de atención. La conciencia de los momentos de distracción, que ya es, en sí misma, un acto de atención plena. Error frecuente: Creer que se fracasa cuando la mente vagabundea. El vagabundeo no es el fracaso: es la materia prima del ejercicio. Cada regreso es un éxito.

Ejercicio 2: El body scan (15-20 minutos)

El body scan, o barrido corporal, es el ejercicio fundador del programa MBSR de Kabat-Zinn y uno de los pilares del MBCT. Consiste en desplazar metódicamente la atención a través de las distintas regiones del cuerpo, observando las sensaciones presentes sin tratar de modificarlas.

Protocolo:
  • Acuéstate boca arriba, con los brazos a lo largo del cuerpo y los ojos cerrados.
  • Comienza por los dedos del pie izquierdo. Dirige ahí tu atención. ¿Qué sientes? ¿Calor, frescor, hormigueo, presión, nada en particular? Todas las respuestas son válidas.
  • Asciende progresivamente: planta del pie, talón, tobillo, pantorrilla, rodilla, muslo. Pasa al pie derecho y asciende de la misma manera.
  • Continúa con la pelvis, el abdomen, la zona lumbar, el pecho, la parte alta de la espalda.
  • Luego las manos (dedo por dedo si lo deseas), los antebrazos, los brazos, los hombros.
  • Termina por el cuello, la mandíbula, el rostro (labios, mejillas, nariz, ojos, frente), el cráneo.
  • En cada región, permanece de 30 segundos a 1 minuto. Observa sin juzgar.
  • Si una zona está dolorida o tensa, no busques relajarla. Observa la sensación con curiosidad, como si la descubrieras por primera vez.
Lo que este ejercicio desarrolla: La conciencia interoceptiva, la capacidad de percibir las señales internas del cuerpo. Esta competencia suele estar deficitaria en las personas ansiosas o deprimidas, que viven más "en la cabeza" que "en el cuerpo". El body scan restablece la conexión. Observación clínica: Algunos pacientes refieren emociones inesperadas durante el body scan: ganas de llorar al prestar atención a la garganta, ira al observar las mandíbulas. Es normal. El cuerpo almacena tensiones emocionales. Observarlas sin reaccionar es un ejercicio de defusión en sí mismo.

Ejercicio 3: La observación de los pensamientos (10 minutos)

Este ejercicio procede directamente de la TCC de tercera ola y constituye el corazón de la defusión cognitiva. Ya no se trata de observar el cuerpo, sino de observar el propio flujo mental.

Protocolo:
  • Siéntate en tu postura habitual de meditación.
  • Comienza con 2-3 minutos de respiración consciente (ejercicio 1) para estabilizar la atención.
  • Luego amplía el campo de tu conciencia para incluir los pensamientos. Imagina que estás sentado a la orilla de un río y que tus pensamientos son hojas que flotan en la superficie. Las miras pasar sin atraparlas, sin empujarlas, sin seguirlas aguas abajo.
  • Cuando aparezca un pensamiento, nómbralo en silencio: "planificación", "recuerdo", "juicio", "preocupación", "fantasía". Este simple acto de nombrar crea una distancia.
  • Si un pensamiento te arrastra (y ocurrirá), nota el momento en que tomas conciencia de ello (ese momento es valioso) y vuelve a tu posición de observador.
  • Practica 10 minutos al día.
Lo que este ejercicio desarrolla: La metacognición, la capacidad de pensar sobre los propios pensamientos. Es el fundamento de la defusión cognitiva. No eres tus pensamientos. Eres la conciencia que los observa. Variante TCC: Añade la fórmula "tengo el pensamiento de que..." delante de cada pensamiento observado. "Tengo el pensamiento de que esta reunión va a salir mal." "Tengo el pensamiento de que no soy lo bastante bueno." Esta reformulación, propuesta en la terapia ACT (Hayes, 2004), desactiva parcialmente la carga emocional del pensamiento.

Ejercicio 4: El caminar meditativo (10-15 minutos)

El caminar meditativo es un ejercicio de atención plena en movimiento. Resulta especialmente útil para las personas que encuentran la meditación sentada difícil o incómoda, y constituye un excelente puente entre la práctica formal y la vida cotidiana.

Protocolo:
  • Elige un trayecto corto: bastan de 10 a 20 metros en línea recta. También puedes practicar al aire libre en un camino tranquilo.
  • Camina despacio, mucho más despacio de lo habitual. El objetivo no es ir a ningún sitio, sino estar plenamente presente en el acto de caminar.
  • Dirige tu atención a las sensaciones de los pies. El contacto del talón con el suelo, el desplegarse del pie, la presión de los dedos, el momento de suspensión entre dos pasos.
  • Descompón cada paso en tres fases: levantar, avanzar, posar. Nómbralas mentalmente si te ayuda.
  • Cuando llegues al final de tu trayecto, detente. Siente el contacto de ambos pies con el suelo. Luego date la vuelta despacio y vuelve a empezar.
  • Si tu atención se desvía, vuelve a traerla a los pies. Siempre los pies.
  • Practica 10-15 minutos al día.
Lo que este ejercicio desarrolla: La integración de la atención plena en la acción. La meditación sentada entrena la atención en un contexto inmóvil. El caminar meditativo transfiere esa competencia al movimiento, un primer paso hacia la atención plena en todas las actividades cotidianas. En la práctica clínica: A menudo recomiendo el caminar meditativo a los pacientes que sufren ansiedad generalizada. El movimiento regular y la focalización en los pies crean un anclaje sensorial potente que cortocircuita las espirales de preocupación. Es también un excelente ejercicio para las personas que "no pueden quedarse quietas".

Ejercicio 5: La alimentación consciente (una comida al día)

Comer es una de las actividades que más a menudo hacemos en piloto automático: frente a una pantalla, pensando en otra cosa, sin saborear de verdad lo que ingerimos. La alimentación consciente transforma un acto rutinario en ejercicio de presencia.

Protocolo:
  • Elige una comida o un tentempié al día para este ejercicio. Comienza por un alimento sencillo: una fruta, un trozo de pan, unas nueces.
  • Antes de comer, mira el alimento. Su color, su forma, su textura visual. Como si lo vieras por primera vez.
  • Acércalo a tu nariz. ¿Qué olores percibes? ¿Simples o complejos?
  • Llévalo a la boca sin masticar. ¿Qué sientes? La textura sobre la lengua, el inicio de la salivación, la temperatura.
  • Mastica despacio, prestando atención a cada sensación. ¿Cambian los sabores? ¿Se modifica la textura?
  • Traga conscientemente. Sigue la sensación de la deglución tan lejos como sea posible.
  • Continúa de esta manera durante toda la comida, o al menos durante los primeros cinco minutos.
Lo que este ejercicio desarrolla: La capacidad de estar plenamente presente en una actividad cotidiana. Es el ejercicio que tiende un puente entre la "meditación formal" y la "atención plena informal", esa que transforma cada momento del día en una oportunidad de presencia.

Ejercicio 6: La meditación de los sonidos (10 minutos)

Los sonidos son un objeto de atención especialmente interesante para la atención plena porque son transitorios por naturaleza: aparecen, duran un instante y desaparecen. Son una metáfora sensorial de la impermanencia de toda experiencia.

Protocolo:
  • Siéntate y cierra los ojos.
  • Comienza con 2 minutos de respiración consciente.
  • Luego abre tu atención a los sonidos. Todos los sonidos, sin seleccionar: el ruido de la calle, el zumbido del frigorífico, el canto de un pájaro, una bocina a lo lejos, el silencio entre los sonidos.
  • No busques identificar la fuente de los sonidos ("es un coche", "es el vecino"). Percíbelos como vibraciones puras: altura, intensidad, duración, timbre.
  • Observa cómo los sonidos aparecen en tu conciencia sin que tú los invites, y cómo desaparecen. No controlas su llegada ni su partida. Eres simplemente el receptáculo.
  • Si un sonido desencadena un pensamiento o una emoción (un ruido fuerte provoca irritación, por ejemplo), observa esa reacción. Luego vuelve a los sonidos.
  • Practica 10 minutos.
Lo que este ejercicio desarrolla: La receptividad abierta, la capacidad de acoger la experiencia tal como se presenta, sin filtrarla ni controlarla. Es una competencia fundamental para la gestión de las emociones: aprender a dejar venir y dejar partir sin aferrarse ni rechazar.

Ejercicio 7: La conciencia abierta (15-20 minutos)

La conciencia abierta, o choiceless awareness, es el ejercicio más avanzado de este recorrido. Integra todas las competencias desarrolladas en los seis ejercicios anteriores y las unifica en una práctica global.

Protocolo:
  • Siéntate. Comienza con 3 minutos de respiración consciente.
  • Amplía progresivamente el campo de tu atención. Primero las sensaciones corporales (como en el body scan, pero de manera global en lugar de secuencial). Luego los sonidos. Luego los pensamientos. Luego las emociones.
  • No elijas un objeto de atención. Deja que tu conciencia se oriente libremente hacia lo que sea más saliente en cada instante. ¿Un sonido atrae tu atención? Quédate con él hasta que pase. ¿Aparece una sensación corporal? Obsérvala. ¿Surge un pensamiento? Nótalo. ¿Se manifiesta una emoción? Acógela.
  • Eres como un cielo por el que pasan nubes de todas las formas: sonidos, sensaciones, pensamientos, emociones. El cielo no retiene ninguna nube. No rechaza ninguna nube. Las deja atravesar.
  • Si te pierdes en un flujo de pensamientos y pierdes la conciencia del conjunto, vuelve brevemente a la respiración (tu ancla básica) y luego reabre el campo.
  • Practica 15-20 minutos.
Lo que este ejercicio desarrolla: La atención plena en su forma más completa: una presencia abierta, no reactiva, no selectiva, ante el conjunto de la experiencia. Es esa cualidad de conciencia que Segal, Williams y Teasdale describen como "el modo ser" en oposición al "modo hacer", un modo en el que no se intenta resolver, controlar ni cambiar nada, sino en el que simplemente se está presente a lo que es.

Para leer también

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Preguntas frecuentes sobre la práctica

¿Cuánto tiempo hace falta para sentir los efectos?

Los estudios sobre el MBSR y el MBCT muestran efectos medibles tras ocho semanas de práctica diaria de 20-45 minutos. Pero suelen referirse beneficios subjetivos (mejor calidad de sueño, ligera reducción de la reactividad emocional) ya desde la segunda o tercera semana.

La regularidad cuenta más que la duración. Diez minutos cada día son más eficaces que 70 minutos el domingo.

¿El mindfulness le conviene a todo el mundo?

No, y este matiz a menudo se omite en las presentaciones entusiastas de la meditación. Para las personas que sufren trastorno de estrés postraumático (TEPT), disociación, psicosis activa o ciertos estados depresivos graves, el mindfulness puede agravar los síntomas al amplificar el contacto con experiencias interiores dolorosas.

Por eso el MBCT se recomienda para la prevención de las recaídas depresivas en pacientes en remisión, no para el tratamiento del episodio depresivo agudo. Si atraviesas un sufrimiento psicológico significativo, la práctica del mindfulness debería estar acompañada por un profesional formado.

¿Hay que meditar por la mañana?

No necesariamente. El momento óptimo es aquel que te permite ser regular. Algunas personas prefieren la mañana (la mente está más tranquila, el día aún no ha empezado a producir sus preocupaciones). Otras prefieren la noche (la meditación facilita la transición hacia el descanso). Experimenta y encuentra tu franja horaria.

¿Puedo usar una aplicación?

Las aplicaciones de meditación guiada (Petit Bambou, Headspace, Insight Timer) pueden ser útiles para empezar. Ofrecen una estructura y una guía que facilitan las primeras semanas. Pero el objetivo a largo plazo es poder practicar sin guía: el mindfulness es una competencia interna, no una dependencia de una herramienta externa.

Más allá de la práctica formal: el mindfulness en lo cotidiano

El objetivo final del entrenamiento no es convertirse en un excelente meditador. Es desarrollar una cualidad de presencia que impregne el conjunto de tu vida cotidiana: en tus conversaciones, en tu trabajo, en tus relaciones, en tus momentos de soledad.

El programa MBCT insiste en este punto: el mindfulness informal (prestar una atención consciente a los gestos ordinarios, advertir las primeras manifestaciones de una emoción, elegir responder en lugar de reaccionar) es al menos tan terapéutico como la práctica formal sentada.

Algunas sugerencias concretas:

  • Las transiciones: Cada vez que cambies de actividad (llegar al trabajo, abrir una puerta, sentarte a la mesa), haz tres respiraciones conscientes. Estas micro-pausas reinician la atención.
  • La cola de espera: En lugar de sacar el teléfono, observa tus sensaciones corporales. Siente tus pies sobre el suelo. Escucha los sonidos a tu alrededor.
  • La escucha: Cuando alguien te hable, escucha sin preparar tu respuesta. Está enteramente con sus palabras antes de formular las tuyas.
  • Las emociones: Cuando aparezca una emoción fuerte, nómbrala ("ira", "miedo", "tristeza") y observa dónde se manifiesta en tu cuerpo. Este simple gesto crea el espacio de la defusión.

Lo que el mindfulness no hace

Para terminar con honestidad: el mindfulness no es una panacea. No cura los trastornos mentales por sí solo. No sustituye un tratamiento farmacológico cuando éste es necesario. No disuelve los problemas concretos de la vida: un conflicto relacional, un duelo, una dificultad económica.

Lo que sí hace es modificar la relación que mantienes con tu experiencia interior. Crea un espacio entre el estímulo y la respuesta, un espacio en el que la elección vuelve a ser posible. Y ese espacio, por pequeño que sea, cambia profundamente la calidad de la vida psicológica.

La investigación sigue precisando los mecanismos, las indicaciones y los límites del mindfulness. Los trabajos de Segal y Williams sobre el MBCT (Segal, Williams & Teasdale, Mindfulness-Based Cognitive Therapy for Depression, Guilford Press, 2013), los metaanálisis de Khoury et al. (2013, Clinical Psychology Review) y los estudios neurocientíficos de Holzel et al. (2011, Psychiatry Research: Neuroimaging) dibujan un cuadro convergente: el mindfulness funciona, sus efectos son medibles y sus mecanismos se comprenden cada vez mejor.

Pero ninguna lectura sustituye a la práctica. Si este artículo te ha dado ganas de empezar, elige el ejercicio 1 (cinco minutos de respiración consciente) y practícalo mañana por la mañana. Luego pasado mañana. Luego al día siguiente. El resto vendrá solo.


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FAQ

¿Cómo distinguir la ansiedad de apego del sentimiento amoroso?

Comienza la meditación mindfulness con 7 ejercicios validados científicamente. La ansiedad de apego se caracteriza por una vigilancia hiperactiva a las señales de abandono, distinta del amor sereno fundado en la seguridad mutua.

¿Qué señales indican que la meditación mindfulness afecta gravemente a mi relación?

Las señales de alerta incluyen los comportamientos de comprobación compulsivos, las interpretaciones catastrofistas de los silencios de tu pareja y los ciclos de reaseguramiento sin efecto duradero. Estos patrones se agravan sin intervención terapéutica.

¿Es eficaz la TCC para tratar la meditación mindfulness para principiantes?

Sí, la TCC apunta directamente a los pensamientos automáticos y a los comportamientos de evitación que mantienen la ansiedad. Un metaanálisis de 2019 muestra tamaños de efecto de moderados a grandes para estos protocolos en 8 a 16 sesiones.
Lecturas recomendadas:
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Referencias

Las afirmaciones clínicas de este artículo se apoyan en las siguientes fuentes, consultables en la literatura científica de referencia:

  • Zindel Segal, Mark Williams, John Teasdale (2002). Mindfulness-Based Cognitive Therapy for Depression. Guilford Press.
Bibliografía generada automáticamente a partir de las citas explícitas del texto.
En resumen: La meditación mindfulness es una de las herramientas mejor validadas científicamente para reducir el estrés, la ansiedad y las recaídas depresivas. Más de 25 000 estudios demuestran sus efectos significativos, especialmente cuando se integra en la terapia cognitivo-conductual de tercera ola. Este enfoque no busca modificar tus pensamientos negativos, sino cambiar tu relación con ellos creando una distancia saludable, lo que se conoce como defusión cognitiva. El programa MBCT, por ejemplo, redujo en un 44 % el riesgo de recaída depresiva en tan solo ocho semanas. El entrenamiento se basa en dos mecanismos clave: reforzar tu capacidad de volver a traer la atención al presente e interrumpir los bucles de rumiación mental. Para los principiantes, una práctica progresiva y anclada en los datos científicos permite adquirir estas competencias de manera concreta y accesible, sin promesas milagrosas.
En resumen: La meditación mindfulness figura entre las herramientas psicológicas mejor validadas por la investigación, con más de 25 000 estudios que documentan sus efectos sobre el estrés, la ansiedad y la depresión. Se basa en dos mecanismos clave: el anclaje atencional, que consiste en volver a traer deliberadamente la atención al presente, y la defusión cognitiva, que permite observar los pensamientos como acontecimientos mentales pasajeros en lugar de como verdades absolutas. La TCC de tercera ola integra estos principios proponiendo modificar nuestra relación con los pensamientos en vez de intentar combatirlos. El programa MBCT, validado clínicamente, redujo en un 44 % las recaídas depresivas al interrumpir los bucles de rumiación. Este artículo propone un recorrido progresivo en siete ejercicios, anclado en los datos científicos, accesible para principiantes y sin promesas milagrosas.

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Gildas Garrec, Psychopraticien TCC

À propos de l'auteur

Gildas Garrec · Psychopraticien TCC

Psychopraticien certifié en thérapies cognitivo-comportementales (TCC), auteur de 16 ouvrages sur la psychologie appliquée et les relations. Plus de 900 articles cliniques publiés sur Psychologie et Sérénité.

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